Salida recomendada para expertos caminantes y amantes de los grandes espacios que servirá para coronar las dos cimas de más de 2000 metros de la Sierra de Gúdar. La primera parte de la jornada transcurre en un ambiente pastoril de prados abiertos, siendo más forestal en la segunda parte.
track de la ruta, distancia: 18,04 km , desnivel: 894 metros , tiempo de caminar: 4 horas y cuarto (sin contar paradas) , circular, excursión para expertos.
Llama la atención la cantidad de construcciones ligadas a la actividad agropecuaria (masías, majadas, corrales, casetas, muros de piedra seca) a tal altitud, incluso casi en la cumbre del Hornillo.
El recorrido parte de la Plaza de Valdelinares hacia el cementerio siguiendo el Sendero Local que sube a la cima del Hornillo pasando por una zona de casetas, corrales y terrazas hasta el Collado Frio.
Una vez en nuestra primera cima, emprendemos el camino al Peñarroya buscando una ruta bastante directa aprovechando que estamos en zona de pastos. De vuelta al Collado Frio bajamos recto a través de un paso entre los cantiles para llegar al camino por donde discurre el GR-8.
Lo cruzamos y seguimos una alambrada que baja hacia la Masada de la Hoya Roquetas, hasta alcanzar la carretera y subir al Mas de la Cofradía. En este tramo hay que ir con atención con las alambradas que deberemos atravesarlas varias veces.
Cruzamos sus prados llegamos a la curva de la carretera y pasamos al otro lado para crestear por la división de aguas hasta la cima del Morrón . En este tramo pasamos sin molestar al ganado.
y después rodeamos las Majadas de Rives por la vía pecuaria. A partir de aquí atravesamos el llano buscando la pista y el cortafuegos que sube a la cumbre del Peñarroya.
La vuelta es por el camino de subida hasta el Collado de la Imagen. Ahora subimos al alto de la Gitana.
Volvemos a Valdelinares bajando por el barranco de la Gitana hasta el Corral de la Manglana donde tomamos el Sendero Local hasta el pueblo.
Vuelta a casa con buenas sensaciones y… ¡unas cuantas ampollas!



















Con ampollas y todo la excursión lo vale. Parajes preciosos. Y casi siempre verdes y frescos.
pues sí, en invierno tambien se puede hacer, eso sí andando o sólo con raquetas en algún tramo si hay bastante nieve. Este invierno lo intentamos pero una intensa niebla hacia que no vieramos nada a un metro de distancia, así que queda pendiente para después de una buena nevada.